viernes, 18 de marzo de 2011

Confesiones de un aprendiz


Hoy lo que contaré será breve y no aportará nada nuevo. Es más, se trata de plasmar mis pensamientos, por obvios (muy obvios) que sean, sin análisis ni búsquedas ni nada, sólo un montón de palabras que te harán pensar ¿Es que no lo sabía? ¿No se ha dado cuenta? ¿No lo estudió en el cole?, pero claro que lo sabía :)

Se trata del parecido de las palabras. Actualmente estoy estudiando francés (bueno, ya no, ahora es traducir nada más), inglés e italiano. Dejando el inglés aparte, el francés, italiano y español son lenguas romances, pero a pesar de parecer muy diferentes a primera vista (y normalmente así son), son muy parecidas. La mayoría suelen tener un raíz común en el latín.

  • Por ejemplo, están Adivinar, deviner y indovinare, de Addivināre, estas son muy parecidas, más fáciles (y no hay falsos amigos).
  • Otro, Hijo, fils y figlio, de Filĭus, aquí se da lo de la H, que es la forma a la que evolucionó la F en castellano. Cuando supe de eso entendí muchas cosas y empecé a ver parecidos por todos lados jeje
  • Por último (no tengo intención de explayarme sobre un tema seguramente explicado hasta la saciedad), hay también casos en los que el español es totalmente diferente, pero ves una palabra y piensas ¡Oh, es como tal idioma!. Sí, eso me pasa en clase de italiano, conforme aprendo palabras voy conectando conocimientos de un idioma con otro. Un ejemplo para este suceso serían las palabras Ventana, fenêtre, finestra, de Ventus y Fenestra.

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